sábado, 4 de noviembre de 2017

Sub 20 Cochabamba campeón en una final bochornosa



Cochabamba salió campeón del torneo nacional de futsal Sub-20.

Pero eso pasó al tercer plano luego del repudiable compartimiento de algunos integrantes de la selección valluna que provocaron con sus festejos desmedidos a más de 1500 almas presentes en el Luis Parra y que tampoco estos fueron unos santos al arrojar botellas y la cancha estuvo a nada de volverse un ring en una noche en la que los árbitros fueron protagonistas y tuvieron que salir escoltados por la Policía, quienes tuvieron que recurrir a los agentes químicos para alejar al público manifestante.

Una noche plagada de emociones de principio a fin por el buen espectáculo futbolístico que expusieron ambos planteles y que se alargó hasta los lanzamientos penales para definir al campeón que fue Cochabamba, pero lastimosamente todo este colorido quedó opacado por los vergonzosos acontecimientos suscitados en el final y que faltó una nada para que terminará a las manos.

Origen del fastidio de la afición

El malestar del público empezó cuando el compromiso llegó a la instancia de los penales (a tres lanzamientos por equipo) y la serie estaba emparejado 1-1 y precisamente cuando el jugador valluno Jhonatan Orellana erró lo que fue el segundo lanzamiento, pero uno de los árbitros hizo repetir el penal, argumentando que el arquero tarijeño Andrés Ruíz se adelantó para tapar el remate.

Es así que nuevamente el jugador cochabambino volvió a rematar y esta vez acertó para poner el 2-2.

Posteriormente seria el turno del tercer penal para Tarija y desafortunadamente Ricky Vásquez falló, pero eso no le quita el destacado rendimiento que tuvo a lo largo del compromiso y que deslumbró a todo el Luis Parra con tremendos golazos y fue el que le dio vida a su equipo cuando parecía que todo estaba sentenciado y con un par de zapatazos perforó la red para ir a tiempos de alargue tras empatar 5-5 en la zona Sergio Ramos (últimos segundos del partido).

Pero continuando con el desenlace de los penales. Cochabamba tenía la perfecta oportunidad para alcanzar el título y esa responsabilidad estaba en los pies de Romario Torrez, quien fue la gran figura del equipo valluno y el 10 redondeo su noche al marcar el gol del campeonato.

Pero la historia no acabó ahí y lo penoso de la noche empezó con el festejo mal intencionado de algunos miembros de la selección de Cochabamba y que obviamente esto no gusto para nada al equipo local y sobre todo al público presente que empezó a lanzar botellas plásticas contra los jugadores vallunos como así también a los jueces del partido, lo cual es totalmente repudiable la actitud de la afición local y que no justifica para nada, al igual que el comportamiento de algunos integrantes del cuadro visitante.

En fin y para que los árbitros pudieran dirigirse a sus camerinos tuvieron que ser custodiados por electivos policiales y estos se vieron que recurrir a agentes químicos para alejar al público manifestante.

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